Una de las bibliotecas zaragozanas más veteranas demostró su capacidad de convocatoria una vez más y se llenó la biblioteca infantil... de hecho, no cabían en la foto, así que añadir el doble de personas que se ven aquí.
El Rincón Peque y la estantería de padres están muy bien señalizadas y, por lo que me dijo Laura, la bibliotecaria, muy bien disfrutados por los usuarios.
Hicimos canciones y juegos, compartimos cuentos y libros... os pongo aquí uno diferente al de otras sesiones...
Fue una tarde de reencuentros, porque yo fui usuaria de esta biblioteca desde que era niña... viví en ella el paso de la sección infantil a la de adultos al cumplir los 14 años.
Además, asistió una niña para mí muy especial, porque hace 9 años ella vino a mis primeros cuentacuentos para bebés con 3 meses de edad y ayer estuvo acompañando a su hermano pequeño, de 10 meses, del que se declara enamorada.
Fue precioso que me contase al salir que todavía le cuenta y le canta a su hermano aquellos juegos y canciones que yo les conté sus papás y a ella hace tanto tiempo y que cuando su hermanito llora los duendes le relajan y le ayudan a calmarse.
En la próxima sesión intentare conseguir una buena grabación de la canción y juego de dedos de los duendes de la montaña para compartirla aquí.
Estaba encantada y por supuesto decidida a sacarse el carnet de la biblioteca para ella y para su bebé... para mí es todo un privilegio participar en una actividad que abre las puertas de la biblioteca a familias recién estrenadas y disfrutarán a partir de ahora de un recurso cultural y educativo imprescindible: la biblioteca pública.
Este fin de semana he tenido la suerte de realizar dos talleres encargados por la Red de Bibliotecas Municipales de Lliria, celebrando la primera Feria sel libro de esta localidad.
Al mismo tiempo, en la preciosa Plaza Mayor que disfrutamos los que aquí resistimos, se ha celebrado una Feria del Deporte, incluyendo una carrera contra el cáncer Runcancer.
Lliria, conocida como "Ciudad de la música " definitivamente ha demostrado ser también Ciudad del Deporte, de la Cultura y de la Solidaridad porque durante todo el fin de semana la plaza ha estado llena de gente, participando, colaborando y disfrutando de pasiones más que saludables.
Pues en ese ambiente festivo hemos realizado unos pintacaras, que siempre agradecen los niños, sobre todo cuando les damos la oportunidad de ser creativos y pueden pedirnos cualquier cosa... aunque a veces sea todo un reto siempre sonríen emocionados al mirarse en el espejo.
También hicimos un taller de marcapaginas y otro de cuentos y retahílas donde los niños demostraron ser unos verdaderos artistas.
Comparto aquí las retahílas que he recopilado para este taller tanto en castellano como en valenciano, para que podáis disfrutar de ellas.
Os invito a recopilar vuestros propios juegos de niños para que no se pierda esta memoria tradicional tan divertida.
El alma de una biblioteca suele ser la persona que se responsabiliza de ella. A veces hace su trabajo muy profesionalmente pero poco más. No podemos pedir, como usuarios de biblioteca pública, que todos los bibliotecarios sean grandes apasionados por los libros y la lectura... al fin y al cabo ése es un valor que se les presupone dado su oficio.
Sin embargo cuando yo llego a una biblioteca, me pasa como cuando cojo un libro por primera vez... hay emoción y expectación al abrir esa puerta, igual que al abrir ese libro desconocido aún.
La diferencia está en que yo conozco todas las bibliotecas zaragozanas desde hace años, es decir, el espacio físico me es familiar... pero al abrir la puerta ahora, hoy, esta tarde, descubro siempre la sutil personalidad que le da a la biblioteca su "cuidador/responsable".
Me está ocurriendo en cada sesión pero he caído en la cuenta de esto hoy porque, definitivamente, Mar, la bibliotecaria de Santa Isabel, es mucha Mar.
Resulta tan acogedora que hay que contener el impulso de sentarse en uno de los sillones de los que disponen sus usuarios y quedarse allí un laaargo rato.
Hay "bookcrossing" o libros liberados, a disposición de todo el que se acerca por allí. Hay carteles, señalizaciones, actividades propuestas... infinitas invitaciones a compartir libros, lectura y experiencia. Porque eso sí que se nota... la experiencia que aporta mucha lectura y sobre todo mucha lectura compartida.
Aprovecho pues para aplaudir y agradecer desde aquí a todas las bibliotecarias y bibliotecarios que nos cuidan a nosotros y a los libros con tan buen hacer que a veces, casi siempre, nos olvidamos de que existen.
El espacio que disfrutamos para esta sesión estaba preparado con gran mimo... se aprecia bien en la foto que aquí os muestro:
Poco a poco han ido llegando la docena de niños y niñas que se habían apuntado y ha sido genial ver cómo se nota el trabajo diario y la dedicación de Mar porque no han entrado hasta que no han terminado de merendar y hasta los más pequeños dejaban los libros que habían usado en el carro, no en la estantería.
Nos a preparado también la bibliotecaria una pequeña selección de libros para padres.
Hemos compartido juegos de dedos, canciones y algún que otro libro. Aquí os pongo las fotos de los libros que he contado:
A pesar de ser una grabación con mala calidad, puede que os sirva para recordar uno de los juegos para bebés... prometo grabarlo bien algún día...
Por último pongo aquí los vídeos de Tamara Chubarovsky de los juegos de dedos que hemos hecho:
En el último momento, cuando ya nos despedimos, Mar compartió un pequeño cuento con todos nosotros para animar a los papás y mamás a contar cuentos a sus hijos aunque piensen que no saben hacerlo bien...
Aquí os lo transcribo, porque lo imprimió y repartió a cada uno de los asistentes que así lo quiso:
"Cuentan que existe el peor narrador del mundo. No se sabe si es hombro o mujer, ni donde vive, ni cuál es su edad,pero se tiene la certeza de que está entre nosotros. Dicen además que hay un cuento que es el peor cuento. También se ignora todo sobre él, salvo una cosa: se sabe que una noche llegó a los labios de la persona que peor narra. Quizás parezca que semejante combinación provocó grandes catástrofes, que hizo daño a quienes llegaron a escucharlo... pero no fue así. ¿Saben? La persona que escuchó el peor cuento del mundo, de boca del peor narrador del mundo, durmió tranquila, soñó muchas cosas y al dia siguiente lució una gran sonrisa mientras, en el recreo, le decía a un compañero: "Anoche, mi padre me contó un cuento."
Una biblioteca espaciosa, cómoda y que casi se queda pequeña por la gran respuesta de las familias con bebés que llenaron la sala.
Bebés de todos los tamaños disfrutaron con las canciones, juegos de dedos y cuentos de repetición y aprovechamos Ana, la bibliotecaria, y yo, para repasar las Recomendaciones para familias con bebés y prelectores y para presentar a los asistentes algunos libros para padres de los que disponen en la biblioteca.
Además compartimos el cuento ilustrado " Ernesto" y comentamos un poco por encima el tema de los cuentos y su valor sanador, como ya he desarrollado en otra entrada de este blog.
Y quiero terminar recomendando el libro preferido de un pequeño usuario de esta biblioteca, que con 15 meses comparte la lectura completa de un precioso álbum ilustrado que bien podría ser recomendado a partir de 3 años y que demuestra que los prelectores son unos auténticos devoradores de historias siempre que sean de calidad, como es el caso de este libro.
Rompamos moldes y ofrecemos a loa bebés mucho más que cartón y tela...
En las dos últimas décadas se han escrito y publicado multitud de cuentos infantiles en los que se adapta la historia y el lenguaje de forma que resulte "políticamente correcto" . De hecho, los cuentos políticamente correctos comenzaron su difusión internacional en 1994, cuando se publicó un libro con ese título, escrito por James Finn Garner.
En España llegó unos años más tarde pero tuvo mucha repercusión mediática y desde entonces no se han dejado de publicar más y más colecciones y titulos infantiles con la misma intención del autor, la de desmontar modelos patriarcales y no inclusivo en los cuentos tradicionales.
Todas estas colecciones tienen el objetivo de cambiar las historias y el lenguaje dirigido a loa niños para desactivar los estereotipos sociales y culturales que se transmiten en ellos.
Por mi formación, mi experiencia como madre de cuatro hijos y cuentacuentos hace 20 años, veo también imprescindible respetar el valor espiritual y sanador de los arquetipos simbólicos que se representan en los cuentos tradicionales y populares.
Inevitablemente el debate surge cuando tomamos un arquetipo como un estereotipo, cuando en realidad son cosas completamente diferentes.
Juan Larban Verá, psiquiatra especializado en salud mental infantil, también argumenta el valor de los cuentos de hadas y los peligros de lo "políticamente correcto" para el desarrollo saludable de los niños, en este artículo.
Es recomendable y sigue resultando actual el libro de 1975 "Psicoanálisis de los cuentos de hadas" de Bruno Bettelheim. En este párrafo podemos comprender mejor estos matices:
"Desde un punto de vista adulto, y en términos de la ciencia moderna, las respuestas que ofrecen los cuentos de hadas están más cerca de lo fantástico que de lo real. De hecho, estas soluciones son tan incorrectas para muchos adultos -ajenos al modo en que el niño experimenta el mundo- que se niegan a revelar a sus hijos esa “falsa” información. Sin embargo, las explicaciones realistas son a menudo, incomprensibles para los niños, ya que éstos carecen del pensamiento abstracto necesario para captar su sentido”. Los adultos están convencidos de que, al dar respuestas científicamente correctas, clarifican las cosas para el niño. Sin embargo, ocurre lo contrario: explicaciones semejantes confunden al pequeño, lo hacen sentirse abrumado e intelectualmente derrotado. Un niño sólo puede obtener seguridad si tiene la convicción de que comprende ahora lo que antes le contrariaba; pero nunca a partir de hechos que le supongan nuevas incertidumbres”
Más recientemente se ha publicado en español, en 2011, "La llave de oro: madres y madrastra en los cuentos infantiles". El resumen de la editorial me parece iluminador:
"Carl Gustav Jung habló de los cuentos infantiles –esas historias terribles con madrastas que envenenan, madres que abandonan a sus hijos en el bosque, o viejecitas adorables que se convierten en brujas– diciendo sus representaciones maternas son “una llave de oro que un hada buena nos puso en la cuna”. Una llave de oro que nos abre las puertas de “lo inconsciente colectivo” y que nos brinda una nueva experiencia literaria y personal al enfrentarnos a historias como ‘Blancanieves’, ‘Hansel y Gretel’ o ‘La adivinanza’. En este libro original y apasionante, centrado en los cuentos de los hermanos Grimm y en varias historias populares rusas o europeas, la doctora Birkhäuser-Oeri analiza el arquetipo materno profundizando en todas las facetas de la psicología del ser humano y sobre todo de las mujeres: la dificultad para superar la relación con la madre, lo femenino como un modelo negativo, la salvación por la creatividad y la libertad de pensamiento, la importancia de restablecer los vínculos con la naturaleza…"
Y por último quiero invitar a leer el libro con el que yo más me identifico en cuanto al enfoque y los recursos tan valiosos que aporta, editado en español en 2016: "Cuentos sanadores" de Susan Perrow.